



No se equivocaba Víctor Hugo....
Tuvo que pasar más de 8 meses para quedarme con la C, y ella a su vez con la M. Y aunque no hubo primavera que llegara, no se sintió mucho el frío, tantos abrazos que fueron y vinieron dejaron el café, el verde y el amarillo al descubierto. Cervezas voladoras, una vez más: "nadie nos quitó lo bailao". Ahora queda esperar a ver si viene una tercera parte, o mejor una parte que se vuelva incontable. Según las premoniciones de Pamela se dará pronto; según mi intuición: condenados a que pasen esta vez, unos cuatro meses...
Con Lala, la del fuego, la que tiempla y persigue las ideas; la constante, la celosa más bonita y pasional; conocedora de lealtad, mi otro brazo, mi otra cadera, mi siguiente paso al ritmo de tambores y monedas...